Saber abrir los ojos

12:10:00

Nos cuesta ser coherentes


La vida diaria nos patea el culo, nos empuja al abismo y nos hunde en el charco de la miseria. A todos, casi por igual. Es un hecho que todo ser humano es infeliz, y el que diga que no, es un mentiroso que tiene miedo de abrirse y mostrarse sufriendo tal cual el resto de mortales. Lo que distingue a unos de otros, es el grado de sufrimiento. Dicen que los ricos también lloran, y es cierto. Conozco ricos que lloran por no poder ser más ricos, otros por enfermedades y otros por locura. Habrá más casos, pero son estadísticamente menores.

Y la vida se va...


Los días pasan, la gente pasa, las situaciones pasan, pero nada pasa. El devenir hace que los días, ya no se los conciba como "días", sino como "rutina". Si, esa palabra aborrecible y aborregante que nos arranca el ser espiritual poco a poco, creyendo que conseguimos objetivos y metas. Cuando lo único que se consigue es darse cuenta que esos objetivos y metas eran falsos, dado que al conseguirlos, no queda otra cosa más que hacer que desear alguna otra cosa... porque se corre el riesgo, que si se deja de desear, se encarne un estado de "no-desear"... y eso es peligrosísimo para el sistema. 

Creo que es hora de abrir los ojos y poner expectativas reales en cuanto a los deseos. Pienso que es hora de quitarse los velos de los deseos profanos y banales, e identificar las verdaderas ansias de nuestro ser.

Solo así, la rutina dejará de ser la pesada carga que llevamos en el trayecto entre desear algo y conseguirlo, para volver a desear otra cosa.


Segundo hijo

12:16:00


El segundo hijo siempre es el peor de todos. El más necio, avezado, complicado, lleno de problemas. Es el que suele ser la "oveja negra" de la familia. 

En  mi caso he de decir que es así. Las cosas en la vida no han sido fáciles, pero dentro de todo, he sabido sobrellevar la carga de ser el segundo de tres: jamás he rendido cuentas, me he limitado o he dejado de hacer algo... y esa justamente, es la ventaja de ser al hijo segundo... o en mi caso, el del medio o "sánduche".

Y es que al segundo le llega todo usado. Ese no estrena más que el nombre. Todo viene gastado, holgado, derruido, roto... y aun así, somos tan imaginativos, que salimos adelante.


Madres e hijas

10:24:00


Si las orgullosísimas madres, supieran a ciencia cierta todas las actividades y experiencias de las que participan sus "sacrosantas" hijas, ¡se pegarían un tiro en la cabeza!

Y es que las madres/abuelas/tías que superen los 50 años al día de hoy, pertenecen a otro tipo de mujer. Me refiero a ese tipo de mujer que si se siente mujer, y no un hombre con vagina, como las "féminas" de hoy. Ellas vienen de un mundo en donde "lo femenino", tenía un valor, un grado de particularidad y misterio incluso. Al día de hoy, donde todo eso se ha perdido, dado que la "feminidad" es mostrada -lo cuál constituye una contradicción de por si- ya no queda nada por descubrir, porque todo se puede ver. Antaño, feminidad fue sinónimo de "aquello a descubrirse". No por algo, las mujeres DE VERDAD, solo permitían el acceso hacia sí, a aquellos individuos DIGNOS. Y no solo me refiero a que anatómicamente, la mujer está diseñada para "recibir", sino psicológicamente muchísimo más.

Salgamos a la calle. Abramos los ojos. 


Tetas y culos por todos lados. Y ni siquiera ejemplares dignos. Las partes pudendas de lindas y feas se muestran por igual. Ya ni siquiera se puede arguir que se muestra un poco de epidermis con fines comerciales (modelos posando) sino que en cualquier escondrijo de la selva de cemento se puede topar uno con considerables porciones de tejido epitelial de toda índole, color, olor... ¿sabor?

Y si así son en la calle, ¿Cómo serán en casa?

Al día de hoy, prácticamente todo adolescente tiene un teléfono celular y una conexión a internet. Además del consabido "derecho a la privacidad". Hecho este, que constituye prácticamente carta abierta para que las chiquillas hagan lo que sea, con las herramientas que les han sido concedidas.

Y si hacen un poco de investigación por internet, verán que se ha proliferado una moda respecto de las "webcams" de adolescentes. Las mismas, empujan a que las chicas que posean una cámara web, emitan "sesiones" de diferentes... llamemos "actividades" lúdico-amatorias desde la intimidad de su dormitorio. A cambio, reciben jugosas ganancias que son provistas por pseudo-machos beta, que tiran el dinero por ver a aquellas niñas haciendo cosas que no se pueden describir en este sitio tan puritano.

Si Usted conoce a alguna quinceañera, que inexplicablemente hace gala de vida de lujos que obviamente no podría pagar... sospeche... y haga una búsqueda en internet. Se sorprendería de lo que se puede encontrar...

Y los gobiernos, bien gracias. Saben que todo esto pasa, pero como el dinerito se mueve; no mueven un dedo.

Acoso en redes

10:37:00

Me tiene podrido que las mujeres piensen, que si a uno lo "likean" en redes sociales, es porque aquellas que lo hacen (cuando son mujeres) es porque están coqueteando con uno. Habrá que preguntarles si existe, socapadamente, un ejército de maricones que no salen del closet y que también dan reacciones facebookeanas...

¿Acaso es no es lícito pensar, que la gente puede disfrutar de lo que uno escribe?

Tal vez yo no sea el mejor en cuanto a desarrollo literario por estos lares, pero tampoco creo que pueda ser un Brad Pitt de las letras ecuatorianas. No soy feo, pero tampoco guapo. Pienso que soy un tipo promedio, por lo tanto, la idea de recibir coqueteos me es totalmente ajena, incluso perjudicial, dado que me haría desconfiar de mi calidad como escritor-redactor-creador de contenidos.

Soy de aquellos que no puede diferenciar el coqueteo, de un trato educado. De hecho, prefiero pensar que la gente es amable conmigo, dado que eso, me hace tener algo de esperanza en la humanidad.

Me aterraría pensar que las interrelaciones on-line de nuestro tiempo, se ven advocadas en su mayoría al flirteo mojigato...

Con esto no digo, que yo no haya repartido a lo largo de la historia, un par de "likes" en afán de llamar la atención de alguna fémina de prominente presencia virtual. Lo que si digo, es que al día de hoy, he desterrado tal costumbre, dada la comprobación hasta la saciedad de la inutilidad e inefectividad de la misma.

Me parece que eso es lo bueno de esto de hacer "blogs"... aquí la gente te lee -de milagro- y se va sin dejar huella a manera de "me gusta" (o disgusta o lo que fuere). Aquí las cosas son un poco más educadas, o por lo menos, anónimas. Una antítesis al afán facebookero de crear apariencia de "contacto y sentimiento" en las interacciones. 

¡Hay que ser muy imbécil para creer que la interacción en internet puede tener sentimiento alguno!
Con la tecnología de Blogger.